Skip to content

Profesor Luis Andrés Hernández

  • About

Luis A. Hernández G.

Lo importante es el diploma, ya habrá tiempo para aprender!

October 12, 2016 / Humor Campesino

UN CACHO OÍDO EN MARGARITA

Contaba un compadre mío que en su pueblo había una pareja que cuando ella cumplió 50 años de edad le dijo a su compañero:

—Amor, quiero informarte que he tomado una decisión. Ya cumplí 50 años, nuestros hijos ya están grandes, y ya estas cosas de la cama no me llaman la atención. De modo que de ahora en adelante,  no me molestes más con tus impertinencias.  Fin.

El compadre estaba desconsolado y desconcertado. La mujer cumplía como siempre todos sus deberes del hogar, pero de aquello, ¡nada!  Muy pronto se acordó de un brujo de La Guardia, amigo de la familia y compadre, y sin pensarlo dos veces lo visitó para contarle su tragedia.

–No se preocupe compadre, yo le voy a resolver el problema. Tráigamela el viernes.

El hombre regresa a casa y aparentando indiferencia, le dice a su mujer que tiene tiempo que no va a La Guardia, y que de paso podrían pasar por casa del compadre a saludarlo. A la mujer le pareció buena la idea y aceptó.

Al llegar a la casa del brujo, intercambiaron palabras de felicidad por el encuentro.

—Yo me alegro mucho de tenerlos por aquí –dice– pero noto a la comadre como quebrantada.

—No, compadre, yo me siento muy bien, a pesar de mi edad. Usted sabe, aunque acabo de cumplir 50 años me siento una mujer con buena salud.

—No, comadre, usted no está bien. Con permiso, compadre, déjeme examinarla…

Y ya en el “altar” del “consultorio”, el brujo empieza a interrogar a la mujer, entre fumadas de tabaco y otros ritos, y ante todas las respuestas negativas de la “paciente”, el brujo le dice,

—Un momento, comadre, que acabo de notar algo grave, pero inexplicable, dada la buena relación que usted lleva con el compadre, ¿desde cuándo usted no se acuesta con él?

—Le aseguro compadre que sigo llevando una magnífica relación con su compadre, sólo que le he dicho que basta de esos desórdenes en la cama, porque ya tengo 50 años, mis hijos están grande y…

—Comadre, mis sospechas están confirmadas. Al llegar a casa ¡acuéstese con el compadre! De no hacerlo ¡usted mañana estará viéndose el dedo grande del pie! No estoy para bromas. ¡Es una recomendación urgente! Hágase la desinteresada ahora. No le diga nada al compadre pero ¡actúe!  ¡Es asunto de vida o muerte!

Al llegar a casa, la mujer se asegura de que los hijos no estén en la casa, se baña, se perfuma, se acicala y se acuesta en la cama, desnudita en pelota…

—¡Amor, amor, ven acá que te quiero decir un corotico!

El hombre, haciéndose el desentendido (a quien el brujo le había contado todo en secreto), le responde,

—Espérate amor, que todavía tengo algunas cosas que hacer. ¡Ten un poco de paciencia!

Y pasaba por  la puerta del cuarto sin ver para adentro, una y otra vez

—¡Amor, amor, pero ven acá, es urgente, tengo un secreto que contarte!

Y cuando él consideró que había dado las vueltas suficientes, se para en la puerta de la habitación y le dice:

—¡Yo debería dejarte morir de mengua, gran caraja!

ooo

Please follow and like us:
fb-share-icon
Tweet

Post navigation

Previous Post:

BOTADO DEL MINISTERIO

Next Post:

LA VAINA QUE ME ECHÓ MARTÍN

Leave a Reply Cancel reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Get new posts by email:

Recent Posts

  • Gracias Profesor!
  • Sucre Música Y Tradición
  • De Molfetta a La Asunción
  • Ínsula, La Revista de Margarita
  • PARTIÓ NAPOLEÓN EN EL 16

Pages

  • About

Categories

  • Biblioteca (3)
  • Bloomington (4)
  • Caracas (7)
  • Carupano (21)
  • Choita (9)
  • Cumacatar (4)
  • Francia (3)
  • Humor (8)
  • Humor Campesino (10)
  • Infancia (14)
  • Margarita (14)
  • Musica Maestro (4)
  • Puerto Ordaz (4)
  • Reflexiones (30)
  • Socialismo Venezolano (1)
  • Sucre (15)
  • Uncategorized (3)
©2026 Profesor Luis Andrés Hernández - Powered by Simpleasy