UNA DECLARACIÓN BILINGÜE
En el Puerto Ordaz de los primeros años de la década de los 50 del siglo pasado, ocurrió un accidente al atracar un inmenso buque carguero de mineral de hierro bruto. En el atraque era importantísimo el rol del remolcador; la comunicación mutua entre los capitanes nacional y americano (recordemos que la compañía era la Orinoco Mining Company), los pilotos venezolanos con los propios del barco, la Capitanía de Puerto y las autoridades del servicio de buques de la compañía mediante la estación de radio de la empresa.
En pocas palabras algo no salió bien y el inmenso barco rompió la defensa del muelle.
Por su parte, la compañía, en el estudio de las posibles causas del accidente, fue llamando a cada unidad suya responsable de la operación, para rendir declaraciones sobre el debido cumplimiento de sus funciones, y dar cualquier informe pertinente a lo sucedido.
Con las excepciones del principal operador del servicio radiotelefónico –hablante nativo del inglés, el gran amigo Berto– de un radiotelegrafista que hablaba muy bien inglés, Nadelstecher, y del jefe de la estación, el recordado Romero, los demás éramos uno peor que el otro en el uso espontáneo del inglés como instrumento de comunicación . Nuestra formación se reducía a un inglés muy técnico de reconocimiento y utilización de códigos y abreviaturas que nos permitían comunicarnos con otros operadores internacionales.
La estación de radio estaba ubicada al comienzo del muelle.
Al llegar el turno de declarar al radiotelegrafista de guardia, éste mostró sus registros escritos (logs de la guardia), los mensajes que se cruzaron, las personas que utilizaron el servicio, todo en regla y a satisfacción de los supervisores. Al preguntársele si tenía alguna información adicional respondió que no.
Ya fuera de la presión de la reunión, el operador con gran entusiasmo le explicó al jefe americano lo que había observado:
–di remolqueitor sound ¡pu puuuuú! (en su inglés y en una voz aguda, pues remolcador se dice «tugboat») –el remolcador sonó ¡pu puuuuú!.
–an di big chip sound ¡bo booooó! (y el barco sonó ¡bo boooó!, esta vez en voz grave) –indicando que el remolcador pitaba y el barco contestaba.
–di remolqueitor sound ¡pu puuuuú!
–an di big chip sound ¡bo booooó!
— pu puuuuú!
–¡bo booooó!
–an den (y entonces) ¡praafff! ¡se oyó aquel coñazo!
ooo