Skip to content

Profesor Luis Andrés Hernández

  • About

Luis A. Hernández G.

Lo importante es el diploma, ya habrá tiempo para aprender!

May 9, 2019 / Bloomington

EL VOLADOR DE LUIS RAMÓN

Cuando en los años 70 vivíamos en Bloomington, Indiana, Estados Unidos, mi hijo Luis Ramón, impresionado por los bellos papagayos de plástico que volaban niños de su edad, y por supuesto, mayores, me dijo un día —muy aprehensivo— que le comprara uno de esos papagayos o cometas.

Yo tenía la manía de que cualquier juguete que él se antojara de tener, decirle primero, ¡pero vamos a hacerlo! ¡Así es más emocionante, que el juguete sea hecho por uno mismo! Y al comienzo, él rechazaba esa alternativa. Pero siempre terminaba feliz cuando él, con mi ayuda y mi guía, fabricaba el juguete. Fabricamos juntos carritos, camiones, jeeps de guerra, avioncitos que él hacía volar girando una cuerda, gurrufíos, etc.

Pero cuando le hablé de hacer un “volador”, nuestra palabra en Carúpano para un papagallo o cometa, él se negó rotundamente, por la belleza de los que vendían en las tiendas de Bloomington, y porque sus compañeros de primer grado se iban a burlar del volador y de él.

Total que lo convencí de hacer nosotros mismos el volador. Fuimos a una tienda, compramos una lámina de madera de balsa, un bollo de hilo de alpargata (sí, se conseguía en Bloomington) y pega de carpintero. ¿y el papel o lámina de plástico que sea bien bonito? No vamos a necesitar eso, Luis Ramón, pero va a volar como los bonitos, o mejor. Seguido de sus protestas ¡porque lo que íbamos a hacer iba a salir feo!

De la lámina de madera sacamos dos varillas de unos cincuenta centímetros de largo, con las que hicimos una gran X . Y otra para cruzarla horizontalmente en el centro de la X. Unimos las puntas de los extremos de la X con hilo, asegurándonos de el hilo no se saliera en dichas puntas. ¿Y el papel bonito o el plástico bonito? Se quejaba intensamente Luis Ramón. El volador va a ser de papel. Y no lo vamos a comprar en ninguna parte porque vamos usar el papel coloreado de las tiras cómicas que salen en los periódicos los domingos (de las cuales él era un ávido lector). ¡Pero eso no fue hecho para hacer voladores! ¡Ya verás que se va a ver bien!

Procedimos a untar las varillas y el hilo de alpargata de la cola de carpintero, cortamos el papel y juntando las partes en que no alcanzaba logramos pegar la hoja de periódico a lo untado. De las puntas de las extremidades inferiores de la X amarramos unos centímetros de hilo, para guindar “la cola” estabilizadora del volador.

Como Rosa Mercedes cosía, le indiqué que fuera guardando las tiras cuando cortaba, para yo amarrar los pedazos y hacer una cola de aproximadamente tres metros. Anda a lo de tu mamá que me mande las tiras que le dije, pues tenemos que hacer la cola del volador.
¡Esos nudos se ven muy feos! Aquiétate y espera.

Y una vez puesta la cola ¡ya teníamos un volador! Lo demás fue hacer una especie de trípode de hilo desde donde amarramos la cuerda lo suficientemente larga para volar lo más alto posible.

Lo ayudé a montar el volador. Cuando estaba arriba, yo me coloqué a cierta distancia, y ví una escena que me conmovió y creo que Luis Ramón nunca olvidó:

Americanos, asiáticos y latinoamericanos lo rodeaban haciéndole múltiples preguntas sobre el volador, y por los gestos de orgullo del niño me imaginaba lo que les estaba contestando. Se convirtió en el niño del papagallo.

No, no era que el volador fuera una obra de arte o más bello que los de los asiáticos, sino que todo el mundo allí, acostumbrado a sacar todo de las tiendas, viera un objeto rústico, multicolor, alegre y producto de nuestras manos, ¡volando con tanta humildad y elegancia!

Please follow and like us:
fb-share-icon
Tweet

Post navigation

Previous Post:

LOS MALOS AIRES

Next Post:

NEGRO NO, PERO ME LO SOSPECHO

Leave a Reply Cancel reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Get new posts by email:

Recent Posts

  • Gracias Profesor!
  • Sucre Música Y Tradición
  • De Molfetta a La Asunción
  • Ínsula, La Revista de Margarita
  • PARTIÓ NAPOLEÓN EN EL 16

Pages

  • About

Categories

  • Biblioteca (3)
  • Bloomington (4)
  • Caracas (7)
  • Carupano (21)
  • Choita (9)
  • Cumacatar (4)
  • Francia (3)
  • Humor (8)
  • Humor Campesino (10)
  • Infancia (14)
  • Margarita (14)
  • Musica Maestro (4)
  • Puerto Ordaz (4)
  • Reflexiones (30)
  • Socialismo Venezolano (1)
  • Sucre (15)
  • Uncategorized (3)
©2026 Profesor Luis Andrés Hernández - Powered by Simpleasy