MI POBRE COMPADRE MUSIÚ
Conocí a Tomás N. en 1952, estudiando radiotelegrafía en la Escuela de Telecomunicaciones de Caracas. Hicimos amistad a primera vista. Era el tipo de amigo que quería tener: culto, extrovertido, generoso, con un sentido extraordinaria de la amistad. Y con estos adjetivos, fue un amigo que me cayó del cielo. Yo vivía una crisis existencial: …