¿PERO QUÉ COÑO QUIERE DECIR?
Examen final de latín de quinto año en el Liceo Simón Rodríguez de Carúpano comenzando la década de los años sesenta. El profesor era sacerdote, muy simpático pero terriblemente exigente, particularmente en los exámenes, en los que no debía oírse ni el ruido de una mosca.
Juan era un estudiante muy malo en latín, por lo que siempre peleaba se un pupitre cercano a Ricardo, o a unos morochos. Los tres eran exalumnos del Seminario de Cumaná.
—Ricardo, ¿qué quiere decir qui? con el mayor sigilo… Ricardo rápidísamente responde:
–Eso viene de qui quae, quod… ¡No me molestes, me perjudicas!
Juan queda en blanco y sin esperanzas. No entendió nada de lo que que le dijo Ricardo. Decide preguntarle segundos después a uno de los morochos.
—Morocho, ¿qué quiere decir qui? Tuvo que preguntarle dos veces porque el morocho temía que el profesor lo cazara hablando. Pero le dice lo mismo que le informó Ricardo.
–Eso viene de qui quae, quod…
—Pero morocho ¿qué coño quiere decir…?
Sucedió que lo que tenía que pasar. El profesor descubre que están hablando, y le pregunta con autoridad a Juan, ¿Qué es lo que usted quiere saber? ¡Usted está entorpeciendo el desarrollo normal del examen. Si insiste tendré que suspenderlo!
Juan no era tonto. Y con astucia se atreve a decirle al profesor: Perdone profesor, debí haberle preguntado a usted directamente, pero por pena no lo hice. ¡Tengo dudas con respecto al significado de qui!
—Claro, así debió ser. ¡Qui viene de qui, quae, quod!
Juan, derrotado pero con mucha dignidad le responde:
—¡Aaaah! Claro profesor, eso confirma mi sospecha. ¡Muchas gracias, Padre!
ooo