EL BOLERO “PESAR”
Luego de la inauguración de Radio Carúpano, “La voz que deleita a su pueblo”, en 1951, la nueva radioemisora promocionaba concursos de talento vivo con el objeto de descubrir en la zona promesas musicales, sobre todo en el canto.
Antes de Radio Carúpano, le gente que tenía radioreceptores, esperaba la tarde para que “cayeran” emisoras de radio de Puerto Rico en onda larga. Y había una radioemisora ubicada en Ponce, que se oía local en Carúpano, llamada WPRP. Los domingos, había un extraordinario concurso de canto. El estilo que adoptó Radio Carúpano era muy parecido al de WPRP, aunque esta emisora tenía mucha veteranía en este tipo de espectáculos. No sé si Radio Carúpano adoptó su modelo de manera intencionada, pero muchos lo percibimos así.
A uno de esos concursos dominicales asistió un joven para participar con el bello bolero “Pesar”, del inspirado pianista compositor dominicano, Rafael “Bulumba” Landestoy, y que puso de moda Alcy Sánchez, bolero favorito de los “despechados”.
Hay que añadir que a los participantes que se equivocaban, desafinaban, entraban mal, etc los ponían en ridículo, sin piedad, sonándoles una desagradable sirena. Una vez me explicaba Ennodio Ramos— importante refinado y culto locutor, ahora no recuerdo si era el director, quien vivía a tres casas de la de mi mamá,— que se sonaba la sirena para disuadir a quienes iban tan sólo a poner el ridículo, a sabiendas que no tenían talento para el canto. Total, que la sirena también formaba parte del show pues la gente se reía muchísimo de las víctimas.
Los dos primeros versos del bolero decían: “ El dolor que has dejado en mi vida/con tu indiferencia…” El joven participante, una vez introducida la canción por las guitarras, cantó bien nervioso y desafinado, “Er dolol que has dejado en mi bida con tu indiferiensia…” y —por supuesto— le lanzaron el despiadado sirenazo. A lo que el joven cantante, indignado, dice, por micrófono, “¡Qué coño saben ustedes de cansionej buenaj!…” …con la consiguiente desazón de los responsables de la transmisión, y la alegría y felicidad de los presentes en este circo romano… de la radioaudiencia.
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