UN HIMNO NACIONAL VERDADERAMENTE POPULAR
Yo vine asociando el himno nacional de Puerto Rico con una canción que cantaba Choíta en mi niñez, en Bloomington, Indiana de Estados Unidos. Sí. la canción que cantaba mamá era preciosa; lejos estaba de ignorar la existencia de esa melodía. Lo que más añade a mi ignorancia es que la oía todos los días en la mañana, en los últimos años de la década de los años 30, como música instrumental, al sintonizar WPRP de Ponce, PR.desde Carúpano. ¿Por qué? Porque en esa época no había estaciones de radio en el el oriente venezolano en onda larga. De modo que yo oía la melodía, pero sin escucharla debidamente.
Conocí a Luis Álvarez un conocido músico puertorriqueño, que hacía estudios de posgrado en Indiana University, y oyendo la melodía, le pregunté, ¿Cómo se llama esta canción?
–¿Cómo se llama esa canción?
–¿Cómo que cómo se llama esa canción? ¡Es el himno de Puerto Rico!
–No chico, esa es la melodía de ¡una canción que cantaba mi mamá cuando yo era pequeño! Y tenía una letra romántica.
Luis Álvarez dejó de mirarme como a un ignorante —¡que lo era!—y me preguntó:
—¿Cómo así? Y me explicó que no me avergonzara por no saber que era un himno nacional, pues efectivamente, la melodía procedía de una canción popular que en su historia había sufrido muchos cambios. Y empezó a preguntarme —ya como investigador—si yo me acordaba de la letra de la canción que cantaba Choíta. Habían pasado muchos años, no pude recordar, pero sí le aseguré que la letra que él me daba no era la que cantaba mamá. Álvarez estaba muy entusiasmado con la información, pero desencantado por no poder acordarme. Él me contó la historia oficial, la versión original, los cambios que sufrió por la independencia de Puerto Rico, pero quedaba abierta la vena de investigación de qué habían hecho con la melodía y letras en el resto de Latinoamérica. Oí decir que había una letra, creo que de Perú, o Ecuador, y probablemente esa era la versión que cantaba Choíta, sin pensar nunca que se trataba de una canción que después iba a ser oficial, y mucho menos un Himno Nacional. Mamá había nacido en 1902, y ella la recordaba de su infancia.
Desde esas conversaciones con Luis Álvarez, siento un gran respeto al oír el himno de Puerto Rico, por lo que es, y por recordar a mi madre. Se me antoja que representa a toda Latinoamérica, unida. Es como oír una canción, bolero, o vals que una vez les sonó a estas culturas que tienen un mismo origen y que nos llegó llegó muy adentro. ¡Para luego simbolizar a la patria boricua!